DIARIO DE UNA ALBAYZINERA 1920

Ciber-novela por entregas en formato de Diario

1 AGOSTO DE 1920, DOMINGO

Narrado por la autora
MaRGaRiTa MaRíN


Querido Diario:

Después de volver de misa hemos estado preparando ya el equipaje para irnos mañana a Güevéjar. Saldremos por la mañana y Padre se vendrá en el coche para acompañarnos y ya de paso saludar a sus parientes. Nosotras ya nos quedamos allí y él ya se vuelve pa’Graná en el siguiente coche que salga pa’cá.

No sé cómo voy a aguantar tantos días sin periódico y lo que es peor: ¡sin mi Conde de Montecristo! Sé que Papa-Antonio me los va a guardar pero ¡chica tarea voy a tener cuando vuelva!

Madre no quería que me llevara el Diario porque dice que debo descansar yo también de tanta crónica, que ya lo dice el Eclesiatés 12, (11-13) que: -Las palabras son como estacas que se clavan (…) componer muchos libros es nunca acabar (…) y estudiar demasiado daña la salud.

Pero al final la he convencido bajo promesa de que, como allí no tengo periódico, es sólo para escribir como si fuera un Cuaderno de Vitácora y así a mi vuelta poder contarle todo lo que hemos hecho en estos días. Y como la curiosidad mató al gato, ha cedido sin mucho problema por tal de enterarse luego de lo que hacemos.

A Papa-Antonio lo he dejado al cargo de las gallinas, que es el que más entiende de esas cosas, de guardarme el periódico todos los días y además me ha prometido que a la vuelta me va a ayudar a hacer un resumen de todas las noticias importantes que hayan en estos días de ausencia mía, pa’que me cunda más el ponerme al día.

Miniqui se cuida bien sólo, pero ya le he recordado a Madre que vigile que no le falte agüica fresquita en el cacharro que le pongo al final de la escalera junto a la puerta de nuestra entrada, que le gusta le gusta a él beber su agua limpica y no compartirla con los demás gatos.

Y ya mi Madre le ha repasado la cartilla a mis hermanas para que no se olviden de que estos días allí yo soy como si fuera ella y me tienen que obedecer y hacer caso de todo lo que yo les diga. Lo típico:

-Portaos bien, por lo que más queráis… Que no me den queja de vosotras… Que como me den queja no sólo va a ser la última vez que váis sino que luego os las váis a ver con mi alpargata…

¡Lo normal! El aleccionamiento pre-vacacional de siempre.

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2 Comentarios

  1. AntonioMiguel 1 agosto 2020

    Pues en Guevejar, aparte de estar más fresquitas, a buen seguro que también os pasarían anécdotas a puñaos, con muchas ganas de saber de ellas y como era la vida de entonces en un pueblo tan chiquitillo.

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