DIARIO DE UNA ALBAYZINERA 1920

Ciber-novela por entregas en formato de Diario

21 ABRIL DE 1920, MIÉRCOLES

Narrado por la autora
MaRGaRiTa MaRíN


Querido Diario:

El Gobierno de la Diputación ha incluido en sus presupuestos la dotación de un millón novecientas mil pesetas para las obras de la Alhambra distribuida en varios años.

¡Mare mía, no sé si soy siquiera capaz de escribir un número con tantas cifras no te digo ya imaginármelo en parné! (como diría la Reme)

Tanto postín para lo de la Alhambra y mientras, por la ciudad, son muchos los vecinos que se quejan ya de que las maritornes sacudan por los balcones las alfombras y ropas de la casa, sin importarles los transeúntes que pasan por debajo.

Aquí está  prohibido por la ordenanza sacudir las ropas por las ventanas pero, claro, si la mayoría de las que hacen este servicio en las casas son de los pueblos y en sus pueblos lo hacen así… La culpa es de las señoras que son unas desentendías que no le dicen ni cómo deben hacerlo.

Como dice Madre: “Todas las guarras son asquerosas”. Ella se lo dijo a Loli ya desde el primer día, que, pa’sacudir, se sacudía en casa antes de limpiar, y si era una alfombra, que se bajara al patio a darle con el sacudidor donde la baranda y luego limpiara todo lo sacudido que no fueran a protestar los vecinos que a ella no le gusta estar en boca de nadie.

Es tan variopinta la fauna humana ¿verdad? Cada uno a su avío, con sus cosas, sus costumbres, sus rarezas…

Carmen, mismamente, la de la cuesta del Perro, al final ha denunciado al cañero, que por lo visto no hace más que insultarla y amenazarla de muerte. ¡No me digas tú las chalauras de la gente! ¡A qué tendrá que decirle nada a la pobre mujer!

Veremos a ver si se calma ya el tío pero a veces una no sabe que es mejor, si decirlo o callar para no soportar luego las represalias de un loco. En fin, que Dios la guarde y la proteja, y nos guarde a tós de que un loco nos meta a nadie entre su ceja y ceja.

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8 Comentarios

  1. Manuel Beltran III 22 abril 2020

    El Cañero
    ¿Sabeis los menores de 50 – 60 años quien era «el cañero» y por que se le llamaba así ?
    Es uno de los personajes que vienen a mi memoria cuando evoco los tiempos de mi infancia, por que yo si lo he conocido y visto muy frecuentemente.
    Ahí os dejo la pregunta, y maña continuará…..

    Conchita, tú te callas ¿eh?

  2. Manuel Beltran III 23 abril 2020

    Como preambulo os diré que en mi infancia, en los años 40, y por tanto con mas razón en los tiempos de Cochita, en el Albayzin no teníamos agua potable para beber y cocinar, pero si había suficiente suministro de agua para las demás necesidades de la casa y de los trabajos que la requerían. Todo El Barrio se surtía con el agua procedente De la Fuente Grande, de Alfacár, que era distribuida mediante un sistema de cañerías de barro cocido, del tiempo de los moros, tanto a los aljibes públicos, como a los aljibes y tinajas que había en gran número de casas, así como a las albercas de los cármenes, para el riego de los jardines. Y aquí es donde aparece nuestro personaje: El Cañero. Las citadas cañerías no tenían llaves de paso como las tuberías actuales, sino que desembocaban en unas arquetas de las que salían nuevas cañerías para otros tantos destinos, y la misión del cañero era dirigir el flujo del agua abriendo unos caños y cerrando otros, según correspondía y con la frecuencia necesaria para el normal
    suministro del liquido elemento,
    Aún recuerdo vivamente su imagen, con su sombrero, con un brazo fuera de la chaqueta y la camisa remangada….
    Una profesión para el recuerdo

    • MARGARITA MARIN 24 abril 2020 — Autor de la entrada

      ¡Gracias por compartirnos tus recuerdos albayzineros! ¡Me encanta! Mmmmmmuuuack!

  3. Paco Julio Jr 24 abril 2020

    👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻😍

  4. Paco Julio Jr 24 abril 2020

    ¿Se regularían de manera parecida los riegos de madrugada que se avisaban (creo) con toques de campana de la Torre de la Vela? (es lo que yo creía o alguien me dijo de chico)

    • MARGARITA MARIN 24 abril 2020 — Autor de la entrada

      Las campanas de la Torre de la Vela efectivamente marcaba los tiempos de apertura y cierre de las compuertas para los riegos nocturnos de la Vega a través de la Acequia Gorda que trascurre por el valle del Genil. Pero esta que cuenta Manolo, es la acequia de Aynadamar (desde Alfacar) que en tiempos en los que no llegaba agua corriente a ningún sitio, nutría y suministraba agua para uso doméstico a gran parte del Albayzín (que disponía de más de una acequia como la de Axares) a través de una red de aljibes, abercas y pequeñas acequias. La regulación de este tránsito de aguas era diferente y se tenía que hacer a mano desde los distintos «puntos clave» de suministro. Había como grandísimos depósitos (aljibes y albercas) en la parte alta del barrio (El Aljibe del Rey por ejemplo) con distintas compuertas que canalizaban en distintas direcciones y se iban abriendo en distintos momentos para controlar el paso y dirección del agua que a su vez llegaban a otros depósitos (aljibes y albercas) que se encontraban más bajos, y a lo largo de toda esta infraestructura los vecinos podía acceder al agua yendo a su aljibe más próximo. (Te lo he explicado de forma muy burda, que los expertos me perdonen, pero la historia y utilización de estas instalaciones es admirable y digna de conocer más allá de la estética urbanística de la que hacen gala nuestros aljibes públicos porque su verdadero valor y mérito están precisamente ocultos a la vista)

  5. Paco Julio Jr 26 abril 2020

    😍 gracias!!! De burda nada… y sí que merecería al menos un documentalillo oficial en YouTube para darnos a conocer sus maravillas 🥰

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